‘Sewing Sisters’ cuenta la historia de las trabajadoras textiles

La frase “milagro en el río Han” se refiere al extraordinario auge económico del país que se extendió por medio siglo después de la Guerra de Corea de 1950-53, antes de la crisis financiera de 1997.

Es un término que los coreanos suelen pronunciar con orgullo, reconociendo la rara hazaña de la nación de avanzar de un país en desarrollo a uno desarrollado.
Sin embargo, ante la mención de los costos de estos logros, su orgullo se disipa rápidamente.

Una figura icónica de esta época fue un activista laboral llamado Chun Tae-il (1948-70), quien se suicidó a los 22 años prendiéndose fuego para crear conciencia sobre las malas condiciones laborales de las fábricas coreanas durante la década de 1960.

Chun Tae-il

Chun Tae-il no fue el único trabajador que luchó por sus derechos, pero se convirtió en un símbolo de esperanza en el que se modelaron los trabajadores.

Los trabajadores textiles variaban en edad, desde los que acababan de terminar la escuela primaria hasta los adolescentes y los que tenían poco más de 20 años. Las niñas a menudo eran llevadas a trabajar apenas después de entrar en la adolescencia para mantener a sus familias.

Después de la muerte de Chun Tae-il, se creó un sindicato y se formó una escuela laboral donde los trabajadores textiles podían recibir educación.

La película se centra en lo que sucedió el 9 de septiembre de 1977 cuando las mujeres protestaron para proteger la escuela laboral de la ley marcial bajo el entonces presidente Park Chung Hee.

El gobierno en ese momento estaba tratando de cerrar la escuela citando sospechas de que era una escuela de formación para comunistas.

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